Psiquiatra Especialista en Ansiedad En Marbella

Ansiedad: causas, tipos y tratamiento

La ansiedad y el miedo son dos emociones que todos experimentamos de vez en cuando. El miedo es una respuesta normal a una amenaza externa, como encontrarse con un oso en el bosque. Es importante para la supervivencia porque nos prepara para reaccionar ante situaciones peligrosas. La ansiedad, por otro lado, es una emoción desagradable que se acompaña de nerviosismo y inquietud. A veces aparece al imaginar un peligro que podría ocurrir en el futuro (ansiedad anticipatoria), pero también puede aparecer sin una causa aparente o después de que la amenaza haya desaparecido. Ambas emociones suelen provocar cambios físicos y conductuales.

 

Diferencias entre la ansiedad y el miedo

Cuando sentimos miedo o ansiedad, nuestro cuerpo se prepara para reaccionar ante una amenaza. Esto se manifiesta en cambios físicos y conductuales. Los cambios conductuales pueden incluir evitar lo que nos da miedo o luchar contra él, como discutir o intentar tener razón en una situación. Los cambios físicos incluyen acelerar la respiración, aumentar la frecuencia cardiaca y aguzar los sentidos. Estos cambios físicos son útiles si tenemos que enfrentarnos a una amenaza real, como un atracador. Sin embargo, si la amenaza no es física, como tener que hacer tareas domésticas o pagar facturas, estos cambios físicos no son útiles y pueden convertirse en un trastorno mental. En este caso, decimos que la ansiedad es desadaptativa.
En ciertas circunstancias, la ansiedad es beneficiosa y nos prepara para enfrentar la situación de manera efectiva.
Es normal sentir un poco de ansiedad en situaciones estresantes, como antes de un examen. De hecho, puede ser beneficioso porque nos ayuda a concentrarnos y motivarnos para hacerlo bien. Sin embargo, cuando la ansiedad se vuelve excesiva o se prolonga durante un tiempo prolongado, ya no es beneficiosa y puede convertirse en un trastorno de ansiedad. Un trastorno de ansiedad se caracteriza por sentir una ansiedad excesiva y duradera que provoca malestar y interfiere con la vida diaria. Algunas personas son más propensas a desarrollar trastornos de ansiedad que otras, pero cualquiera puede tener un trastorno de ansiedad si siente ansiedad excesiva o durante un tiempo prolongado. Para determinar si la ansiedad es adaptativa o si se ha convertido en un trastorno, es importante considerar factores como la intensidad y duración de los síntomas, la interferencia con la vida diaria y la percepción subjetiva del individuo.
 

Tipos de ansiedad

Existen diferentes tipos de trastornos de ansiedad, cada uno con sus propias características. Algunos ejemplos de trastornos de ansiedad incluyen:

Trastorno de pánico

Caracterizado por ataques de pánico repentinos y intensos.

Trastorno de ansiedad generalizada

Caracterizado por preocupaciones excesivas y persistentes sobre una amplia variedad de temas.

Fobia específica

caracterizada por miedo intenso y evitación de una situación o objeto específico.

Trastorno de estrés postraumático

Caracterizado por síntomas de ansiedad y estrés debido a un evento traumático.

Trastorno obsesivo-compulsivo

Caracterizado por obsesiones (pensamientos recurrentes e intrusivos) y compulsiones (conductas repetitivas).

Estos son solo algunos ejemplos de trastornos de ansiedad. Otros trastornos de ansiedad incluyen el trastorno de ansiedad por separación, el trastorno de ansiedad fóbica y el trastorno de ansiedad por rendimiento.

Es común que las personas que sufren de ansiedad experimenten diferentes tipos de ansiedad.

Los trastornos de ansiedad tienen en común el miedo y la preocupación excesiva. Los síntomas adicionales varían según el trastorno en particular, y es común que una persona con ansiedad cumpla con los criterios para más de un trastorno de ansiedad. Los trastornos de ansiedad no difieren en su localización anatómica o en los neurotransmisores involucrados, pero sí pueden diferir en la forma en que estos circuitos se desvían de su funcionamiento normal. Por ejemplo, en el trastorno de ansiedad generalizada, el mal funcionamiento es continuo pero no tan intenso; en el trastorno de pánico, el mal funcionamiento es intenso y ocurre de manera intermitente; y en las fobias (como la agorafobia, la fobia social y las fobias específicas) el mal funcionamiento ocurre en respuesta a una situación o objeto específico. También puede darse el caso de que el mal funcionamiento sea el resultado de un evento traumático, como en el trastorno de estrés postraumático o en el trastorno de estrés agudo.

Las personas con ansiedad pueden experimentotros problemas de salud mental, como depresión, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o abuso de sustancias.

Los síntomas de ansiedad y depresión es común que se solapen, lo que puede dificultar diferenciar entre estos dos trastornos. Algunos síntomas exclusivos de la ansiedad incluyen sentirse constantemente alerta y tensión física. Algunos síntomas exclusivos de la depresión mayor incluyen la pérdida de interés y la incapacidad para disfrutar de las cosas. Además, hay síntomas que se presentan tanto en la ansiedad como en la depresión, como el bajo ánimo, problemas para dormir, dificultad para concentrarse, excitación emocional, evitación de ciertas actividades y fatiga. En algunos casos, puede ser necesario hacer un diagnóstico de ambos trastornos para poder tratarlos adecuadamente.

La ansiedad y el insomnio están estrechamente relacionados, y es común que las personas con ansiedad tengan dificultad para conciliar el sueño. El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) también está relacionado con la ansiedad, y es común que las personas con TOC también experimenten ansiedad. Por otro lado, las personas con ansiedad a menudo desarrollan síntomas obsesivo-compulsivos aunque no cumplan con todos los criterios necesarios para un diagnóstico de TOC. Es importante tratar tanto la ansiedad como cualquier problema de sueño o síntomas obsesivo-compulsivos para poder abordar completamente estos trastornos.

Causas de la ansiedad

Los trastornos de ansiedad no son adaptativos y no benefician la supervivencia. Estos trastornos tienen una etiología (causa) que se basa en una vulnerabilidad biológica (genética, principalmente) y una vulnerabilidad psicológica. Algunos trastornos de ansiedad tienen una mayor influencia de la vulnerabilidad genética (como las fobias específicas), mientras que otros tienen menos influencia (como el trastorno de ansiedad generalizada).

Existen ciertas condiciones médicas que pueden causar ansiedad y es importante descartarlas antes de considerar un diagnóstico de trastorno de ansiedad. Además, los problemas cotidianos como la salud, la familia, el trabajo, el dinero y las relaciones con amigos a menudo son fuentes de preocupación y pueden desencadenar ansiedad. Algunas de las principales causas de ansiedad incluyen:

  • Problemas médicos subyacentes
  • Consumo de ciertos medicamentos
  • Exposición a situaciones estresantes o traumáticas
  • Condiciones genéticas o hereditarias
  • Estilos de pensamiento negativos o irracionales
  • Desorden alimentario o trastornos del sueño

Es importante tratar tanto la causa subyacente de la ansiedad como los síntomas para poder abordar completamente el trastorno.

Causas Médicas de Ansiedad

La ansiedad puede ser agravada o causada por diferentes afecciones médicas, como problemas endocrinos (como la hipertiroidismo, tumores suprarrenales, niveles elevados de cortisol en la sangre o el uso de corticosteroides), problemas cardíacos (como arritmias o insuficiencia cardíaca), problemas pulmonares (como el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o el uso de algunos inhaladores para el asma), y la intoxicación o la abstinencia de ciertas sustancias (como el abuso de cafeína, la intoxicación por cocaína, anfetaminas o cannabis, o la abstinencia de alcohol, heroína y metadona).

Causas Psicológicas de la Ansiedad

Es importante tener en cuenta que, incluso si hay razones ambientales que justifiquen la ansiedad, es necesario realizar una evaluación médica para descartar otras posibles causas médicas de ansiedad. A menudo, las personas que consultan por ansiedad tienen múltiples causas al mismo tiempo. Por esta razón, se recomienda que un psiquiatra realice al menos la primera evaluación de una persona con ansiedad. De esta forma, se pueden descartar las causas médicas y determinar qué tipo de ansiedad tiene la persona en particular. Además, el psiquiatra puede evaluar la posibilidad de otros trastornos coexistentes, como el trastorno obsesivo compulsivo, el insomnio, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, el consumo de sustancias o la depresión mayor, que a menudo ocurren junto con la ansiedad.

La ansiedad puede ser causada por muchas situaciones en el entorno que son percibidas como estresantes por la persona. La muerte de un ser querido, el despido del trabajo, el diagnóstico de una enfermedad grave, un desalojo o una ruptura romántica son ejemplos de situaciones que pueden provocar ansiedad en casi cualquier persona. Sin embargo, algunas personas son más propensas a la ansiedad y pueden sentir ansiedad por problemas que aún no han ocurrido. Otros pueden preocuparse por tener enfermedades que no tienen (y probablemente nunca tendrán) o por sufrir accidentes de tráfico. Algunas personas desarrollan estos miedos después de experimentar eventos traumáticos, mientras que otras parecen nacer ya preocupadas. Esta preocupación constante tiene una base genética parcial y se conoce como trastorno de ansiedad generalizada.

Cómo se diagnostica la ansiedad

La ansiedad puede tener diversas causas, como enfermedades médicas o situaciones estresantes en la vida. Es importante que un médico especialista en psiquiatría evalúe la ansiedad y descarte enfermedades físicas graves. Una vez descartadas estas causas, se procede a evaluar la naturaleza de la ansiedad y se indagan en preguntas como: ¿Cuál es la fuente de la ansiedad? ¿Cuáles son los síntomas que experimenta la persona? ¿Cuánto tiempo lleva experimentando la ansiedad? ¿Cómo afecta la ansiedad al día a día de la persona? Un especialista en psicología clínica o un psiquiatra pueden iniciar el tratamiento una vez realizada la evaluación.

  1. ¿Desde cuándo ha estado experimentando ansiedad?
  2. ¿Qué desencadena o hace que aparezca la ansiedad?
  3. ¿Cuánto tiempo dura la ansiedad?
  4. ¿Cuál es la intensidad de la ansiedad?
  5. ¿Hay algo que haga que la ansiedad mejore?
  6. ¿Cómo es la calidad de su sueño?
  7. ¿Cómo está de ánimo actualmente?
  8. ¿Ha sucedido algo recientemente que pueda estar relacionado con la ansiedad?
  9. ¿Ha tenido episodios similares de ansiedad en el pasado?
  10. ¿Tiene algún familiar que haya experimentado algo similar?

El diagnóstico de ansiedad se realiza mediante una conversación con un experto en el tema.

Para determinar a qué tipo de ansiedad se refiere una persona, es necesario hacer algunas preguntas detalladas sobre la ansiedad y cómo esta afecta su vida. Con esta información, podremos determinar el tratamiento más adecuado y a quién se debe dirigir el paciente para recibir ayuda.

Cómo se trata la ansiedad

El tratamiento de la ansiedad puede incluir terapia psicológica o medicación, o ambas, y puede ser recomendado por un profesional en psiquiatría o psicología clínica. La elección del tratamiento dependerá de la intensidad y frecuencia de la ansiedad, y de las preferencias personales del paciente. Es importante que el paciente tenga la oportunidad de elegir entre las opciones disponibles, y que el profesional le informe sobre todas las opciones posibles.

Psiquiatra especialista en Ansiedad en Madrid

Dr. Cristobal López Martín

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