Consejos para Ayudar a un Familiar con Depresión

Cómo ayudar a un hijo adulto con depresión

Tener a un ser querido lidiando con la depresión es una cuestión difícil y en ocasiones no sabemos la forma de actuar en su beneficio. Esto es normal, se trata de una enfermedad nueva en el núcleo familiar, pero al igual que las demás tienes varias opciones para servirle de apoyo. Estas son algunas maneras cómo ayudar a una persona con depresión.

1- Comienza hablando con él

Una de las mejores formas para ayudar a un familiar con depresión es mostrarle lo importante de su presencia. Esto se logra entablando conversaciones con él a menudo, para quienes sufren esa enfermedad es necesario desahogarse, contando sus sentimientos. Sin embargo, al principio le será difícil confiar en cualquier persona.

Por ello, tal vez necesites de varios intentos aislados antes de ganarte su confianza y hacerle entender tu preocupación. Comienza diciendo los cambios notados en su conducta ultimadamente antes de pedir explicaciones.

Hazle más preguntas a cerca de su estado, trata de comprender en base a ellas y evita darle consejos. Probablemente ya pensará haber intentado todo, además darle una solución de buenas a primeras lo hará sentirse incomprendido. Parece algo muy simple, pero se ha demostrado una baja en los niveles de ansiedad en quiénes hablan a menudo sobre su dolor.

2- Motívalo a ir a terapia

Es frecuente negarse a asistir a un especialista por no querer verse débil, mal de la cabeza o asumirlo como algo pasajero. No obstante, se trata de una enfermedad reconocida y debe seguir un tratamiento específico con el objetivo de curarse.

Sin embargo, un modo cómo animar a una persona con depresión que no quiere ayuda es mostrándole los resultados de ir a terapia. Investiga un poco sobre los tratamientos y testimonios de quienes han pasado por esto anteriormente. Luego de ello pídele ir, aunque sea una vez, dile que no está de más probar a ver si es efectivo.

También ayúdalo a buscar algunos especialistas calificados a fin de elegir la mejor alternativa. Después, solo sí está en disposición de asistir, contacta al indicado con el objetivo de agendar una cita. Igualmente, le servirá de mucho si lo acompañas hasta el consultorio y de vuelta a casa.

3- Sirve de apoyo durante su recuperación

El proceso de eliminar la depresión es un camino duro y no se menciona a menudo las posibles recaídas de los pacientes. Esto es algo normal, hay días en los cuales los niveles de energía son demasiado bajos, se sienten agotados y por consiguiente creen que el tratamiento no surte efecto.

En ese punto puedes utilizar algunas frases para animar a una persona deprimida cómo las siguientes: “la semana pasada me dijiste sentirte mejor luego de ir al psicólogo”, “Estos días te he visto mejor, sería bueno seguir intentándolo”, “Este es solo un bache temporal, has mejorado mucho, piensa en las cosas que antes no hacías y ahora están regresando”.

4- Investiga sobre la enfermedad

El desconocimiento de las enfermedades mentales es uno de los principales obstáculos de las familias de alguien con esa condición. Muchas veces los juzgamos débiles o no hacemos caso de sus síntomas por no conocerlos. Leer algunos textos para personas con depresión te servirá de guía sobre las atenciones necesarias.

Con ello, estarás al tanto de su estado, sabrás cuándo está empeorando o mejorando con la finalidad de mantener un control sobre su progreso. Igualmente, si conoces los síntomas te encontrarás en una mejor posición al comunicarte con el de ellos y en consecuencia valorará más charlar contigo.

5- Ayuda en sus labores cotidianas

El cansancio físico es una de las consecuencias de las noches en vela y la preocupación incesante. Esa es la razón de la poca energía mostrada por los pacientes, sobre todo en las primeras semanas de su tratamiento. En consecuencia, realizar tareas domésticas se convierte en un reto y sería de mucho valor si colaboras en ellas.

Ir al supermercado, lavar su ropa, limpiar la cocina o hacer comida es una tarea pesada estando deprimido. Ofrecerte para ir a hacer el aseo en su casa o ir al mercado con el objetivo de mantener los deberes al día y restarle la preocupación de hacerlos. Luego, progresivamente ve integrándolo en sus deberes, eso lo hará sentirse mejor

6- Ten mucha paciencia

Antes mencionamos que la depresión no tiene un proceso de cura en línea recta, siempre existirán las recaídas. Además, pasará algún tiempo antes de notar los cambios, por ello desde el día uno es necesario armarse de paciencia. No importa cuan duros sean los días malos, ten presente cuánto valoras a esa persona, lo cual te ayudará a seguir adelante.

Habrá ocasiones en dónde no contestará el teléfono, por ello una manera como animar a una persona con depresión a distancia es diciéndole cuánto lo aprecias sin esperar respuesta. Lo mismo sucederá con quiénes convivan con él, esto es algo normal. Trata de no forzarlo a hablar, hacer sus deberes o salir de la cama.

También, evita ver las recaídas cómo una vuelta al inicio. Si ayer estuvo de maravilla tal vez mañana esté agotado, pero con el pasar del tiempo serán más los días felices.

Conclusiones

Existen muchas actividades para ayudar a una persona con depresión, casi todas ellas se enfocan en mostrar apoyo y son fáciles de realizar. Solo recuerda estar lo más informado posible, tener mucha paciencia, además de mostrarle los beneficios de la terapia. Con ella, sumada a las demás recomendaciones en poco tiempo logrará sortear este momento difícil.

Sigue estos consejos cómo ayudar a una persona con depresión que te serán útiles para mostrarte atento. Te recordamos la importancia de ver a un especialista y por ello nos ponemos a tu servicio con psicólogos y psiquiatras quienes darán el tratamiento indicado para su pronta recuperación. Sigue más contenido cómo esté en las demás entradas del blog.

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