Efectos secundarios de los Antidepresivos ISRS: Por qué afectan a la esfera sexual y qué hacer

efectos secundarios de los antidepresivos

Disfunción Sexual y Antidepresivos

La disfunción sexual que aparece por tomar antidepresivos, conocida, es bastante común en personas sexualmente activas.

Este problema es uno de los efectos secundarios más duraderos de los antidepresivos, pero muchas veces no se habla lo suficiente de ello.

En las guías de estos medicamentos, se dice que el DS (Disfunción Sexual) afecta solo entre un 3% y un 16% de los pacientes. Pero en realidad, es mucho más común de lo que dicen estas cifras.

La razón por la que estos números parecen tan bajos es porque vienen de estudios que no son muy precisos.

Estos estudios suelen incluir a gente que no es sexualmente activa, o no usan cuestionarios detallados para medir realmente el problema, sino que se basan en lo que los pacientes reportan por sí mismos.

Sin embargo, cuando se observa a los pacientes que vemos el día a día, se ve que la DS es mucho más frecuente de lo que indican los prospectos de los medicamentos.

Es más, se ha visto que las personas con depresión tienen el doble de probabilidades de sufrir de DS que aquellas que no están deprimidas.

Por eso, cuando los médicos evaluamos a alguien por problemas de ánimo, también deberíamos preguntar por la función sexual antes de prescribir la medicación para saber de qué situación basal partimos. Esto es importante porque la disfunción sexual está muy relacionada con la depresión.

Hay cuestionarios específicos para identificar la presencia de DS (Disfunción Sexual). Cuando se usan en pacientes sexualmente activos, se aplica el Cuestionario de Cambios en la Función Sexual (CSFQ por sus siglas en inglés, Changes in Sexual Functioning Questionnaire), se ha objetivado que la prevalencia de DS es del 50% al 70%. Esta prevalencia es mayor en pacientes tratados con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)

Además, se encontró que la prevalencia de DS supera el 80% en voluntarios sanos que tomaron un ISRS durante al menos ocho semanas.

Utilizando grandes muestras de pacientes, la verdadera prevalencia de DS ha sido calculada en la práctica clínica diaria como significativamente mayor que la prevalencia indicada en las fichas técnicas de los ADs (Antidepresivos). Se cree que DS es dos veces más común en pacientes con depresión que en controles. Dado que la disfunción sexual está ampliamente asociada con la depresión, se aconseja la detección de DS como un posible síntoma depresivo al evaluar trastornos afectivos en personas con DS.

Los efectos de la DS varían, desde una disminución en la calidad de vida hasta el abandono del tratamiento por esta razón (aunque no está claro el porcentaje exacto de pacientes que lo hacen).

Esto representa un riesgo potencial de recaída y otras repercusiones negativas en el pronóstico de la depresión.

Los síntomas más comunes de DS son la disminución del deseo sexual y el retraso en el orgasmo.

La disfunción eréctil es menos frecuente (aunque la prevalencia es del 30% al 40% para los Antidepresivos como paroxetina, citalopram y venlafaxina en las dosis terapéuticas habituales).

La anorgasmia o la falta de eyaculación son los efectos secundarios que los pacientes, especialmente los hombres, toleran peor y tienden a reportar más.

Además, la DFA (Disfunción sexual Farmacológicamente Asociada) a menudo no se aborda en la práctica diaria a menos que el clínico pregunte directamente al paciente, lo cual es poco común en la atención primaria, esto hace que la prevalencia de DS esté subestimada en pacientes con depresión. La comunicación espontánea de los pacientes sobre este efecto secundario no supera el 15% al 20%. La DS suele causar angustia para el paciente y/o sus parejas a corto, medio y largo plazo.

Este aspecto de la tolerabilidad sexual debe considerarse cuidadosamente al seleccionar un antidepresivo, los profesionales tienen que hablar abiertamente con los pacientes para evitar riesgos de abandono de medicación y seleccionar el fármaco más adecuado en cada caso.

Los ISRS, así como la venlafaxina y la clomipramina, son los antidepresivos más comúnmente asociados con la DS (Disfunción Sexual).

Efectos secundarios de los antidepresivos en la esfera sexual

Los antidepresivos son medicamentos utilizados para tratar la depresión, la ansiedad y otras afecciones psiquiátricas. Pueden ser muy eficaces para mejorar los síntomas, pero también pueden causar efectos secundarios, uno de los más comunes es la disfunción sexual.

La disfunción sexual es un término general que se refiere a cualquier problema que interfiere con el deseo, la excitación, la erección, la eyaculación o el orgasmo. Los antidepresivos pueden causar una variedad de problemas sexuales, incluyendo:

  • Disminución del deseo sexual: Este es el efecto secundario sexual más común de los antidepresivos. Las personas que toman antidepresivos pueden experimentar una disminución en el deseo de tener relaciones sexuales.
  • Problemas de erección: Los hombres que toman antidepresivos pueden experimentar problemas para conseguir o mantener una erección.
  • Problemas de eyaculación: Los hombres que toman antidepresivos pueden experimentar una demora en la eyaculación o una incapacidad para eyacular.
  • Problemas de orgasmo: Las mujeres que toman antidepresivos pueden experimentar una dificultad para alcanzar el orgasmo o una disminución en la intensidad del orgasmo.

Antidepresivos: Explicación del Potencial de Disfunción Sexual de menor a mayor:

  • Agomelatina: Su acción como agonista del receptor de melatonina y antagonista de los receptores de serotonina 5-HT2C, conlleva a un menor impacto en la función sexual. Este perfil farmacológico no afecta directamente los sistemas de neurotransmisores más comúnmente asociados con la disfunción sexual.
  • Bupropión: Este antidepresivo aumenta la dopamina y la norepinefrina sin afectar significativamente los niveles de serotonina. La dopamina está asociada con el aumento del deseo sexual, lo que podría explicar el menor riesgo de disfunción sexual.
  • Mirtazapina: Actúa como un antagonista de los receptores alfa-2 adrenérgicos, aumentando indirectamente la norepinefrina y la serotonina en ciertas vías del cerebro. Su efecto limitado sobre la serotonina en áreas clave podría ser la razón de su menor incidencia en la disfunción sexual.
  • Tianeptina: Tiene un mecanismo de acción único que se cree afecta el sistema glutamatérgico. Este mecanismo no está directamente relacionado con los efectos sobre la función sexual, lo que podría explicar su bajo perfil de riesgo.
  • Vortioxetina: Afecta varios receptores de serotonina, con un efecto directo sobre los receptores 5-HT3, 5-HT7, 5-HT1D, 5-HT1B, y 5-HT1A, y un efecto inhibidor sobre la recaptación de serotonina. Esta combinación podría ser menos disruptiva para la función sexual en comparación con otros ISRS.
  • Trazodona: La trazodona es a menudo elegida en casos donde la disfunción sexual es una preocupación primordial, pero se requiere un tratamiento antidepresivo. Aunque su riesgo de disfunción sexual no es tan bajo como el de otros como el bupropión o la agomelatina, su perfil es más favorable en comparación con los ISRS y algunos antidepresivos tricíclicos. Además, la trazodona se usa a veces en dosis bajas como un inductor del sueño debido a sus propiedades sedantes.
  • Nortriptilina: Como un antidepresivo tricíclico, afecta la recaptación de norepinefrina y serotonina, pero en menor grado en comparación con otros antidepresivos tricíclicos, lo que puede explicar su riesgo moderado de disfunción sexual.
  • Escitalopram y Citalopram: Estos ISRS inhiben la recaptación de serotonina, lo que puede afectar la función sexual. Sin embargo, su perfil específico de unión puede conferir un riesgo moderado en comparación con otros ISRS.
  • Sertralina y Fluoxetina: Son ISRS con una afinidad relativamente alta por el transportador de serotonina, lo que puede explicar su mayor riesgo de disfunción sexual.
  • Venlafaxina y Desvenlafaxina: Como IRSN, aumentan los niveles de serotonina y norepinefrina. El aumento de la serotonina, en particular, puede contribuir a su potencial de causar disfunción sexual.
  • Duloxetina: Otro IRSN con efectos similares a la venlafaxina y desvenlafaxina en términos de equilibrio entre serotonina y norepinefrina, lo que puede afectar la función sexual.
  • Tofranil (Imipramina): Un antidepresivo tricíclico con efectos anticolinérgicos significativos y la inhibición de la recaptación de norepinefrina y serotonina, lo que lo hace más propenso a causar disfunción sexual.
  • Tryptizol (Amitriptilina): Similar a la Imipramina en su mecanismo de acción, la amitriptilina tiene un perfil anticolinérgico fuerte y afecta la recaptación de serotonina y norepinefrina, asociándose con un riesgo más alto de disfunción sexual.
  • Anafranil (Clomipramina): Este antidepresivo tricíclico tiene un fuerte efecto inhibidor sobre la recaptación de serotonina, lo que lo coloca en un alto riesgo de causar disfunción sexual.
  • Paroxetina: Es un ISRS conocido por su alta afinidad por el transportador de serotonina, lo que se traduce en un impacto significativo en la función sexual, siendo uno de los antidepresivos con mayor riesgo en este aspecto.

La elección de un antidepresivo debe ser siempre una decisión personalizada, considerando la efectividad del tratamiento, los efectos secundarios, y las preferencias del paciente, siempre en consulta con un profesional de la salud.

Mecanismos de Disfunción Sexual en Antidepresivos

Los antidepresivos pueden causar disfunción sexual a través de la alteración de neurotransmisores clave y equilibrios hormonales. Específicamente, la serotonina, aunque vital en el tratamiento de la depresión, puede inhibir el deseo y la función sexual cuando se encuentra en niveles elevados.

Este ranking revisado proporciona una visión integral de cómo diversos antidepresivos pueden afectar la función sexual. Cada fármaco tiene un perfil único que influye en su potencial para causar disfunción sexual, y estas características deben ser cuidadosamente evaluadas junto con la efectividad y otros efectos secundarios al elegir el tratamiento más apropiado para cada paciente. Como siempre, estas decisiones deben tomarse en consulta con un profesional de la salud.

Reflexión sobre el Tratamiento

Es crucial para los profesionales de la salud discutir abiertamente estos efectos secundarios con sus pacientes y considerar las opciones de tratamiento que equilibren eficacia y calidad de vida. En algunos casos, puede ser apropiado cambiar a un antidepresivo con un perfil de efectos secundarios más favorable en términos de función sexual, como la mirtazapina o la Vortioxetina, o ajustar la dosis del medicamento actual.

El manejo adecuado de la disfunción sexual inducida por antidepresivos es esencial para garantizar la adherencia y la eficacia del tratamiento de la depresión y otros trastornos del estado de ánimo. Una comprensión detallada de los perfiles de cada antidepresivo y la comunicación clara entre médico y paciente son fundamentales para lograr un equilibrio entre el control de los síntomas y la minimización de los efectos secundarios.

Efectos Secundarios Sexuales y Antidepresivos:

Cambios en el Deseo Sexual

  • Antidepresivos con Menor Impacto (Bupropión, Agomelatina): Estos fármacos tienen menos probabilidad de afectar negativamente el deseo sexual. El Bupropión, en particular, puede incluso aumentar la libido debido a su efecto sobre la dopamina.
  • Antidepresivos con Riesgo Moderado (Trazodona, Vortioxetina, Nortriptilina): Estos pueden tener un impacto moderado en el deseo sexual. La trazodona, por ejemplo, tiene efectos mixtos, pudiendo disminuir o aumentar el deseo en diferentes individuos.

Problemas de Erección

  • Menor Riesgo (Mirtazapina, Tianeptina): Estos fármacos generalmente no están asociados con problemas de erección.
  • Riesgo Moderado a Alto (ISRS como Escitalopram, Sertralina): Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina pueden causar problemas de erección en algunos pacientes.

Problemas de Orgasmo

  • Alto Riesgo (Paroxetina, Clomipramina): Estos fármacos tienen una alta incidencia de retraso o inhibición del orgasmo.
  • Riesgo Moderado (Venlafaxina, Duloxetina): Los IRSN pueden causar problemas de orgasmo, aunque su incidencia puede ser menor en comparación con algunos ISRS.

Problemas de Excitación, Comodidad y Satisfacción

  • Antidepresivos Tricíclicos (Amitriptilina, Imipramina): Pueden causar sequedad vaginal o disminución de la lubricación, afectando la comodidad y satisfacción.
  • ISRS/IRSN: Pueden alterar la excitación y la satisfacción sexual, aunque el grado varía entre individuos.

A continuación, encontraran una Metaanálisis de la prevalencia de disfunción sexual en pacientes, según el antidepresivo que toman, realizado en el año 2009.

Moclobemida
Prevalencia de la disfunción sexual: 0.22%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (4.11%), Orgasmo (0.41%), Excitación (1.91%)
Agomelatina
Prevalencia de la disfunción sexual: 0.25%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (1.52%), Orgasmo (1.31%)
Amineptina
Prevalencia de la disfunción sexual: 0.46%
Principal forma de disfunción sexual: Datos insuficientes
Nefazodona
Prevalencia de la disfunción sexual: 0.46%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (1.53%), Orgasmo (0.32%), Excitación (0.19%)
Bupropión
Prevalencia de la disfunción sexual: 0.75%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (1.29%), Orgasmo (1.26%), Excitación (1.83%)
Mirtazapina
Prevalencia de la disfunción sexual: 2.32%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (6.03%), Orgasmo (4.4%), Excitación (3.92%)
Fluvoxamina
Prevalencia de la disfunción sexual: 3.27%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (6.31%), Orgasmo (11.91%), Excitación (31.42%)
Escitalopram
Prevalencia de la disfunción sexual: 3.44%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (1.10%), Orgasmo (4.23%), Excitación (0.68%)
Duloxetina
Prevalencia de la disfunción sexual: 4.36%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (5.25%), Excitación (10.95%)
Fenelzina
Prevalencia de la disfunción sexual: 6.43%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (5.71%), Orgasmo (11.85%), Excitación (5.76%)
Imipramina
Prevalencia de la disfunción sexual: 7.24%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (6.33%), Orgasmo (5.25%), Excitación (6.07%)
Fluoxetina
Prevalencia de la disfunción sexual: 15.59%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (45.59%), Orgasmo (11.91%), Excitación (31.42%)
Paroxetina
Prevalencia de la disfunción sexual: 16.68%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (46.99%), Orgasmo (18.45%), Excitación (44.44%)
Citalopram
Prevalencia de la disfunción sexual: 20.27%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (55.30%), Orgasmo (14.39%), Excitación (82.48%)
Venlafaxina
Prevalencia de la disfunción sexual: 24.82%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (23%), Orgasmo (15.94%), Excitación (54.04%)
Sertralina
Prevalencia de la disfunción sexual: 27.43%
Principal forma de disfunción sexual: Deseo (42.95%), Orgasmo (15.03%), Excitación (38.58%)

Adaptación al Medicamento y Manejo de Efectos Secundarios

En algunas personas, los efectos secundarios sexuales son temporales y pueden disminuir a medida que el cuerpo se adapta al medicamento. Sin embargo, para otros, estos efectos persisten y pueden ser problemáticos.

Estrategias de Manejo

  • Ajuste de Dosis: A veces, reducir la dosis puede aliviar los efectos secundarios sexuales sin perder la efectividad del antidepresivo.
  • Cambio de Medicación: Si los efectos secundarios son significativos, puede ser necesario cambiar a un antidepresivo con un perfil de efectos secundarios más favorable.
  • Terapia Adjunta: En algunos casos, agregar otro medicamento puede ayudar a gestionar los efectos secundarios sexuales

Los efectos secundarios sexuales de los antidepresivos varían ampliamente entre los individuos y dependen del tipo y la dosis del medicamento. Es fundamental que discuta cualquier preocupación o efecto secundario con su médico, quien puede guiarlo en la elección del tratamiento más adecuado y en las estrategias de manejo de estos efectos. La meta es encontrar un equilibrio entre el control efectivo de los síntomas del trastorno del estado de ánimo

Pero, si los efectos secundarios de los antidepresivos persisten, tu médico o terapeuta puede sugerir una de las siguientes estrategias, según se encuentra en el Informe Especial de Salud de Harvard Health Publishing, ‘Comprendiendo la Depresión:

  • Reducir la dosis. Los efectos secundarios sexuales pueden disminuir con una dosis más baja, aunque todavía terapéutica.
  • Programar el sexo. Tu medicamento puede producir efectos secundarios más pronunciados en momentos particulares del día, por ejemplo, unas pocas horas después de tomarlo. Si es así, puedes intentar programar la actividad sexual para el momento en que los efectos secundarios sean menos molestos, o tomar el medicamento en un horario diferente.
  • Tomar un descanso del medicamento. Dependiendo de cuánto tiempo permanezca el medicamento en tu cuerpo, podrías dejar de tomarlo por unos días, por ejemplo, antes de un fin de semana, si es cuando esperas tener relaciones sexuales. Esto no es espontáneo, pero puede funcionar si sigues cuidadosamente las instrucciones de tu médico sobre cómo dejar y retomar tu medicación. Sin embargo, no hagas esto sin consultar primero a tu médico o terapeuta. Siempre existe la posibilidad de que esto pueda causar una recaída, especialmente si es uno de los medicamentos que deja tu sistema relativamente rápido.
  • Cambiar a un medicamento diferente. Ciertos antidepresivos, como Bupropión (Elontril) y mirtazapina (Rexer), tienen menos probabilidades de causar problemas sexuales. El Bupropión, que afecta tanto a la norepinefrina como a la dopamina, a veces puede mejorar la respuesta sexual.
  • Agregar un medicamento. Para algunos hombres, tomar sildenafil (Viagra) o tadalafil (Cialis) puede aliviar la disfunción eréctil inducida por ISRS. Tanto hombres como mujeres pueden beneficiarse de agregar Bupropión a su tratamiento. Este medicamento se ha encontrado que contrarresta la disfunción sexual inducida por ISRS, aumenta la libido y la excitación, y aumenta la intensidad o duración de un orgasmo. En algunas personas, el medicamento anti-ansiedad Buspirona (BuSpar) (No disponible en España) puede ayudar a aumentar la libido y restaurar la capacidad de tener un orgasmo.
  • Consultar con un terapeuta. Incluso cuando los problemas físicos o los medicamentos están en la raíz de los problemas sexuales, a menudo se entrelazan cuestiones psicológicas. Por ejemplo, unos pocos episodios de disfunción eréctil pueden hacer que un hombre se retire del sexo y que su pareja se sienta rechazada. Estos problemas pueden hacer que la pareja se aleje aún más de la intimidad. Trabajar con un terapeuta sexual o un terapeuta general puede ayudar a las parejas a explorar sus preocupaciones sexuales, aprender a comunicarse mejor y ampliar su repertorio de actividades sexuales.»

¿Cómo hablar con su médico sobre los efectos sexuales de los antidepresivos?

Si está tomando antidepresivos y experimenta efectos sexuales, es importante hablar con su médico. Su médico puede ayudarlo a determinar si los efectos son graves o si hay otras opciones de tratamiento disponibles.

  • Sea honesto y abierto con su médico sobre cómo se siente.
  • No tenga miedo de preguntar sobre otras opciones de tratamiento.
  • Recuerde que su médico está ahí para ayudarlo.

La disfunción sexual no debe ser un estigma ni un efecto secundario inmanejable de los antidepresivos. Con el conocimiento adecuado y la comunicación abierta con los profesionales de la salud, es posible encontrar un equilibrio entre el bienestar mental y una vida sexual saludable.

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