PSILOCIBINA: Un tratamiento innovador para la depresión

Psilocibina

La psilocina, junto con la psilocibina, constituyen los principales compuestos psicoactivos presentes en ciertas especies de hongos, conocidos popularmente como «hongos mágicos». Estos hongos han jugado un papel crucial en diversas culturas a lo largo de la historia, especialmente notable en las civilizaciones mesoamericanas, como los aztecas y los mayas.

Antecedentes Históricos de la psilocibina

En estas culturas, los hongos que contenían psilocina y psilocibina eran considerados sagrados y se utilizaban en contextos ceremoniales y religiosos. Se cree que estos hongos eran consumidos durante rituales con el fin de facilitar la comunicación con los dioses, obtener revelaciones, o para propósitos de sanación espiritual y física.

Los registros históricos y arqueológicos, como las pinturas rupestres y los textos antiguos, sugieren que el uso de estos hongos se remonta a miles de años atrás. 

Redescubrimiento en el Siglo XX

El interés occidental en los hongos psilocibina comenzó en la década de 1950, en gran parte debido a la investigación del etnomicólogo Robert Gordon Wasson y su publicación en la revista «Life», donde detallaba sus experiencias con los hongos durante una ceremonia mazateca en México. Este redescubrimiento impulsó una serie de investigaciones científicas, lideradas por figuras como Albert Hofmann, quien fue el primero en aislar e identificar la psilocibina y la psilocina de los hongos Psilocybe.

Impacto Cultural y Científico

El redescubrimiento de la psilocina y la psilocibina en el siglo XX coincidió con un período de exploración cultural y científica. En la década de 1960, estos compuestos se asociaron con el movimiento contracultural, siendo utilizados por muchas personas en busca de experiencias espirituales o psicodélicas. Paralelamente, la comunidad científica comenzó a explorar sus potenciales terapéuticos, aunque el avance de estas investigaciones se vio obstaculizado por la creciente regulación y estigmatización de las sustancias psicodélicas.

El redescubrimiento de la psilocina y la psilocibina en este siglo para el tratamiento de la depresión es un ejemplo fascinante de cómo los conocimientos antiguos pueden ser revalorizados y adaptados por la ciencia moderna para abordar problemas de salud mental. Tras décadas de estigmatización y regulación estricta, estos compuestos psicodélicos han resurgido en la investigación psiquiátrica, particularmente en el campo del tratamiento de la depresión.

Renacimiento de la Investigación Psicodélica

A principios del siglo XXI, comenzó un renovado interés en los potenciales terapéuticos de los psicodélicos. Este renacimiento fue impulsado por varios factores, incluyendo la publicación de estudios científicos rigurosos que demostraban la seguridad y la eficacia de estos compuestos en contextos controlados.

Instituciones de investigación de renombre, como la Universidad Johns Hopkins y el Imperial College de Londres, han liderado estudios clínicos que examinan el uso de la psilocibina para tratar diversas formas de depresión.

Estudios y Ensayos clínicos que avalan su uso.

Universidad Johns Hopkins

Los investigadores de la Universidad Johns Hopkins han sido pioneros en el estudio de los psicodélicos. Un estudio significativo publicado en «JAMA Psychiatry» en 2020 mostró que dos dosis de psilocibina, administradas con apoyo psicoterapéutico, produjeron rápidas y grandes reducciones en los síntomas de depresión entre los participantes. Este efecto se observó en una muestra de adultos con depresión mayor de larga duración, y los efectos beneficiosos se mantuvieron durante el seguimiento de cuatro semanas.

Imperial College de Londres

El equipo de investigación del Imperial College de Londres ha realizado estudios similares, con un enfoque particular en la seguridad y eficacia de la psilocibina como tratamiento para la depresión. En un estudio de 2016, los investigadores encontraron que la psilocibina podía reducir los síntomas de depresión sin los efectos secundarios de los antidepresivos convencionales. Los participantes experimentaron mejoras en la variabilidad emocional y el bienestar.

Compass Pathways

Los resultados del ensayo clínico más grande hasta la fecha sobre la psilocibina y la depresión fueron descritos como «excepcionales» por el Prof. Guy Goodwin, el director médico de Compass Pathways, la empresa de atención de salud mental que lideró el ensayo realizado en 22 sitios en el Reino Unido, Europa y América del Norte.

King’s College de Londres

El Dr. James Rucker, psiquiatra consultor en la fundación de confianza del NHS de South London y Maudsley, que trabajó en el ensayo en el King’s College de Londres, dijo que la depresión resistente al tratamiento representa una carga «asombrosa» para los pacientes

El ensayo clínico de fase 2b reclutó a 233 pacientes con depresión resistente y los asignó al azar para recibir una única cápsula de 1 mg, 10 mg o 25 mg de psilocibina sintética llamada Comp360. Los pacientes escucharon una lista de reproducción calmante y usaron antifaces para dirigir su atención hacia adentro durante al menos seis horas mientras el psicodélico hacía efecto.

Un terapeuta estuvo presente durante todo el proceso para asegurarse de que los pacientes estuvieran seguros y bien. Los voluntarios continuaron teniendo sesiones de terapia el día después de tomar la droga y una semana después.

Los resultados publicados en el New England Journal of Medicine muestran que las puntuaciones de depresión, medidas en la escala estándar de depresión de Montgomery-Åsberg, mejoraron inmediatamente después del tratamiento en los tres grupos del ensayo.

El impacto más significativo fue en aquellos con la dosis más alta de 25 mg de psilocibina. Tres semanas después de tomar la droga, el 29% de este grupo estaba en remisión, en comparación con el 9% y el 8% de los grupos de 10 mg y 1 mg respectivamente. A las 12 semanas, los beneficios persistieron en una quinta parte de aquellos en el grupo de alta dosis, en comparación con uno de cada diez en el grupo de dosis más baja.

Casi un tercio de los pacientes con depresión severa entraron en remisión rápida después de una sola dosis de 25 mg de psilocibina seguida de sesiones de terapia, que tenían como objetivo ayudar a los pacientes a identificar las causas y posibles soluciones a su depresión, dijeron los investigadores.

Dentro del cuerpo, se descompone en una sustancia llamada psilocina, que libera oleadas de neurotransmisores en el cerebro. Las imágenes por resonancia magnética muestran que la actividad cerebral se vuelve más caótica con la psilocina, con diferentes regiones del cerebro comunicándose entre sí más de lo habitual.

«Eso puede parecer algo malo, pero no lo es», dijo Rucker. «Eso sucede todas las noches: cuando sueñas, tu cerebro se vuelve más plástico, ligeramente más caótico, y es cuando se forman nuevas conexiones».

Los pacientes en el ensayo hablaron de estar en un «sueño despierto» cuando tomaron psilocibina, una experiencia de corta duración que desapareció antes de que regresaran a casa.

Sin embargo, la conectividad aumentada en el cerebro parece ser un efecto más duradero, que dura algunas semanas y potencialmente hace que el cerebro esté más abierto a la terapia.

A pesar de los aparentes beneficios, muchos pacientes reportaron efectos secundarios en el ensayo, siendo los más comunes dolores de cabeza, náuseas, mareos y fatiga. Una persona tuvo un mal viaje y se le administró un sedante para ayudar con su ansiedad. Como es común con la depresión resistente al tratamiento, varios pacientes en diferentes grupos del ensayo informaron autolesiones y pensamientos suicidas.

Se observaron comportamientos suicidas en tres pacientes que no respondieron a la dosis de 25 mg de psilocibina al menos un mes después de tomar la droga.

Resultados Comunes

Los estudios destacan varios resultados comunes:

  • Reducción Rápida de Síntomas: Los participantes mostraron una disminución rápida en los síntomas depresivos, a menudo dentro de las primeras 24 horas después del tratamiento.
  • Durabilidad de los Efectos: Las mejoras en los síntomas de depresión se mantuvieron durante varias semanas o meses después de la administración de psilocibina.
  • Cambio Psicológico Profundo: Muchos participantes reportaron experiencias significativas durante la sesión psicodélica que contribuyeron a un sentido renovado de conexión y propósito.
  • Perfil de Seguridad: La psilocibina fue bien tolerada, con efectos adversos manejables y transitorios.
  • Necesidad de Apoyo Terapéutico: La importancia de la terapia psicológica como parte integral del tratamiento fue un factor clave para el éxito del uso de psilocibina.

Mecanismo de Acción de la Psilocibina

La psilocibina es un compuesto psicoactivo hallado en más de 200 especies de hongos, conocido por sus efectos psicodélicos. Estos efectos incluyen cambios notables en la percepción, el pensamiento, las emociones y la conciencia. El mecanismo subyacente detrás de estos efectos se centra en su interacción con el sistema de serotonina del cerebro.

  1. Interacción con Receptores de Serotonina: La psilocibina actúa principalmente como un agonista parcial de los receptores de serotonina 5-HT2A y 5-HT1A. Esto significa que, aunque se une a estos receptores y activa sus funciones, no lo hace de manera completa o típica como lo haría la serotonina.
  2. Efectos sobre el Estado de Ánimo y la Percepción: Los receptores 5-HT2A, ubicados en áreas cerebrales clave para la percepción, el pensamiento y las emociones, son los principales responsables de los efectos psicodélicos. Por otro lado, los receptores 5-HT1A, implicados en la regulación del estado de ánimo, la ansiedad y el dolor, también contribuyen a los efectos de la psilocibina.

Efectos Secundarios

Los efectos secundarios asociados a la psilocibina suelen ser leves y de corta duración, lo que la convierte en una opción esperanzadora y potencialmente transformadora en el campo de la salud mental.

Los efectos secundarios de la psilocina, que es el metabolito activo de la psilocibina presente en los «hongos mágicos», pueden variar en intensidad y frecuencia, pero algunos de los más comunes reportados en ensayos clínicos y anécdotas de usuarios son:

  1. Dolores de Cabeza: A menudo ocurren después de que el efecto psicodélico ha pasado.
  2. Náuseas: Puede ocurrir durante el inicio de la acción de la sustancia, especialmente si se consume en forma de hongos.
  3. Mareos: La desorientación espacial durante la experiencia puede llevar a sensaciones de vértigo.
  4. Fatiga: Es común después de la experiencia psicodélica, debido a la intensidad de la experiencia.
  5. Desregulación Emocional: Incluye cambios bruscos de ánimo o la intensificación de emociones.
  6. Ansiedad o Pánico: Algunas personas pueden experimentar ansiedad durante la experiencia, conocida como un «mal viaje».
  7. Confusión o Desorientación: Dificultad para discernir la realidad o para pensar con claridad.
  8. Alteraciones Visuales: Como trastornos visuales o ilusiones.
  9. Sensibilidad Incrementada a los Estímulos: Sonidos, luces y tacto pueden sentirse exagerados.
  10. Alteraciones en la Percepción del Tiempo: Sensación de que el tiempo se ha ralentizado o acelerado.
  11. Sinestesia: Experiencia cruzada de los sentidos, como «ver» sonidos o «escuchar» colores.
  12. Despersonalización o Desrealización: Sentimientos de estar desconectado de uno mismo o del entorno.
  13. Alteraciones del Pensamiento: Pensamientos no lineales o ilógicos.
  14. Impresiones Paranormales: Sensaciones de presencias o entidades durante la experiencia.
  15. Cambios en el Apetito y el Sueño: Pueden ser alterados después del uso.
  16. Reacciones Psicóticas: Muy raras, pero pueden ocurrir, especialmente en individuos con antecedentes de psicosis.

Es importante destacar que estos efectos pueden ser influenciados por múltiples factores, como la dosis, el entorno, el estado psicológico del individuo y la presencia de sustancias adicionales. Por lo tanto, la psilocina debe ser administrada con precaución, preferiblemente bajo supervisión en un contexto terapéutico. Además, no todas las personas experimentan estos efectos secundarios, y en un entorno controlado con apoyo terapéutico, los efectos adversos pueden ser atenuados o manejados.

Nuevas Vías de Investigación

Las futuras investigaciones se centrarán en diversas áreas para optimizar y comprender mejor el potencial terapéutico de la psilocina:

  1. Optimización de Dosis: Determinar la dosificación adecuada que maximice los beneficios terapéuticos y minimice los efectos secundarios.
  2. Mecanismos de Acción: Investigar más a fondo cómo la psilocina afecta el cerebro a nivel molecular y sistémico.
  3. Durabilidad de los Efectos: Estudiar la longevidad de los efectos antidepresivos y cómo pueden ser sostenidos con el tiempo.
  4. Perfiles de Pacientes: Identificar qué pacientes tienen más probabilidades de beneficiarse del tratamiento con psilocina.
  5. Integración con Terapias Existentes: Explorar cómo la psilocina puede combinarse con otros enfoques terapéuticos para mejorar los resultados.
  6. Protocolos de Terapia: Desarrollar y estandarizar protocolos para la terapia asistida con psilocina.
  7. Prevención de Efectos Adversos: Estrategias para prevenir o gestionar efectos secundarios como la ansiedad y las experiencias psicodélicas negativas.
  8. Aplicaciones en Otras Condiciones: Ampliar la investigación para incluir trastornos de ansiedad, trastorno de estrés postraumático (TEPT), y adicciones.
  9. Análisis Económico: Evaluar el costo-efectividad de la psilocina como tratamiento en comparación con los tratamientos convencionales.
  10. Estudios a Largo Plazo: Realizar ensayos clínicos de fase 3 a largo plazo para confirmar seguridad y eficacia.

En conclusión, la investigación sobre el uso de la psilocibina y la psilocina en el tratamiento de la depresión, particularmente en casos de depresión resistente al tratamiento (TRD), ha sido notablemente prometedora. Estos estudios han revelado que la psilocibina, administrada generalmente en un entorno terapéutico acompañada de psicoterapia, puede ser eficaz para interrumpir ciclos de pensamiento negativo y promover la plasticidad neuronal. Esto no solo resulta en un alivio significativo para aquellos que no han respondido a las terapias convencionales, sino que también sugiere que la psilocibina actúa como un «reinicio» en el cerebro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba
whatsapp cristobal lopez psiquiatra